Hemos incorporado a la sección de Archivos sonoros del portal SIPCA el trabajo “Recopilación de tradición oral en el Parque Cultural de San Juan de la Peña. Fase 2”, realizado en 2007-2008 por las investigadoras Sandra Araguás y Nereida Torrijos...
En la actualidad consta de una sola nave de cuatro tramos con capillas entre contrafuertes y cabecera poligonal. Todo el conjunto está cubierto por bóvedas de crucería estrellada y, al exterior, todo él está formado por un solo volumen con cubierta a cuatro aguas. En la fachada hay un pórtico cerrado coronado por un sobrio frontón y, bajo él, en simple composición, la portada de arco rebajado, una ventana y un óculo. Lo más destacado es la torre, una de las más importantes del Teruel de la Edad Moderna. La mayor parte de la torre se realizó en el año 1606, año en el que hubo que construir de nuevo el tejado del templo, seguramente hasta el actual cuerpo de campanas. La parte superior de la torre es una ampliación de época barroca, posiblemente realizada hacia 1739-1742, momento en el que conocemos la presencia en la localidad del maestro de obras Juan Garcella, natural de la localidad de Bañón. Se trata de un ejemplar de torre octogonal colocada sobre un basamento cuadrado de piedra, algo muy habitual en las torres turolenses del último mudéjar. Unos torreoncillos con cerámica vidriada azul marcan la transición entre el basamento y la torre. El conjunto se culmina con un chapitel de formas cónicas con cerámica esmaltada que ha sido restaurado en 2005. Su interior es hueco, siguiendo la tradición cristiana. La parte mudéjar consta de cuatro pisos divididos por los correspondientes entablamentos. Los motivos ornamentales usados, en general son de elementos renacentistas adoptados por los constructores que seguían la tradición mudéjar. Fue realizada en la etapa final del arte mudéjar y la influencia cristiana se manifiesta cada vez más frente a la tradición islámica. La parte superior de la torre, ya de etapa barroca, recurre a óculos y rombos rodeados de ladrillos colocados al tresbolillo.
Tras triunfar en Zaragoza con los retablos mayores del Pilar y de las iglesias de San Pablo y San Miguel de los Navarros, Damián Forment se trasladará en 1521 a Huesca para acometer la que será una de sus obras maestras: el retablo mayor de la catedral. Su traslado inaugura una década muy fructífera, con múltiples encargos en diversos lugares y tres talleres funcionando a pleno rendimiento. Sin embargo, la turbulenta cotidianidad de la vida en los talleres y algunos errores, como los que provocaron el pleito entablado contra él por el monasterio de Poblet, enturbiarán esta fase de su vida, mientras él continuó renovando su estilo hasta el final.
Jesús Vázquez ObradorSabiñánigo, Comarca del Alto Gállego, 2002